
París es una ciudad de indiscutible fascino, siempre preparada al cambio pero al mismo tiempo siempre reconocible e inconfundible; es una ciudad radiocéntrica, con los boulevards que están a indicar sus fases de crecimiento, ligadas a las ampliaciones de los cercos murarios que se han sucedido en el curso de la historia.
París rueda alrededor de su río, el Sena, que la parte en dos zonas distintas, la orilla derecha, rive droite, y la orilla izquierda, rive gauche.
l'Ile de la Cité, donde nació la ciudad primitiva, y l'Ile St-Louis, con sus ocho puentes, crean un enlace entre las dos orillas, desde siempre consideradas auténticas.
La rive droite es considerada la zona inherente al comercio y a los negocios, con las sedes de los principales bancos, los grandes albergues, las tiendas más importantes; la rive gauche es históricamente la sede de las mayores hermandades religiosas, de las Universidades, de las grandes bibliotecas.
